Los chicos y las chicas se prepararon para el festejo con sus coloridas vinchas de conejo y se reunieron para bailar y cantar canciones de esta tradicional celebración.
Al regresar a sus salas, los esperaba una sorpresa muy especial: con entusiasmo y sonrisas, encontraron los Ostereier que había dejado el Osterhase.
Fue un momento lleno de emoción que, sin dudas, quedará en el recuerdo de cada niño y cada niña.

